A veces es tan grande lo que uno siente consigo mismo en llegar al final de todo un proceso que somos capaces de pasar por cualquier camino, sean los que sean los impedimentos y obstáculos que contenga este. No sé si es más el ver lo que tenemos bajo nuestros pies una vez hemos llegado donde queríamos o el poder mirar atrás y sentirnos satisfechos de haber sido capaces de sortear todo aquello que pretendía aplastarnos sin éxito.Adelante y sin rendirse, lo mejor está aún por llegar.
Fotografía: Bellagio, Italia. Julio 2009.
Marta Sesé Fuentes
















